CONGRESO VIRGO DOLOROSA
jueves, 19 de mayo de 2022
FIESTA DE LA TRASLACIÓN DE SANTO DOMINGO.
lunes, 2 de mayo de 2022
SAN PEREGRINO LAZIOZI
La figura y devoción a San
Peregrino ha conocido en los últimos
decenios una gran difusión mas allá de la que le profesa desde hace siglos la
Orden de los Siervos a la que perteneció, siendo de los primeros religiosos en
obtener la canonización, que tuvo lugar
1725 aumentó la devoción hacia él y se promovió el culto en la Iglesia
universal
La fama de la prodigiosa curación
de la pierna de san Peregrino Laziosi afectada por una úlcera gangrenosa
considerada incurable, acaecido en 1325, se difundió rápidamente en la Iglesia
occidental. Los fieles, y sobre todo los enfermos, empezaron a invocarlo y a
pedir su intercesión para obtener alivio a sus sufrimientos o la curación de su
enfermedad, motivos que justifica el contar con su propia "leyenda" o
texto oficial sobre su vida y camino hacia la santidad (hagiografía). La figura
y la leyenda de san Peregrino es
particularmente amada en la Orden de los Siervos de María, ya que nos remonta a
tiempos cercanos de los orígenes de la Orden: a los años del generalato de san
Felipe Benizi (+1285), de los beatos Francisco y Joaquín, con los cuales
Peregrino vivió algunos años en la floreciente comunidad de Siena. Dos
episodios de la vida de san Peregrino son resaltados por los biógrafos: su conversión
y la milagrosa sanación de la pierna infectada por la gangrena. San Peregrino
es ciertamente el “rebelde convertido” y “el enfermo milagrosamente sanado”.
Pero es también mucho más. Peregrino es el hermano que ama la ley del Señor, y
al cual las palabras del salmista le quedan bien: “Beato el hombre que se
complace en la ley del Señor, su ley medita día y noche” (Sal. 1, 3); el
hermano comprometido en la observancia tenaz de la Regla de san Agustín y de
las Constituciones de los Siervos; hermano que transforma lo monótono de lo
cotidiano en un „hoy‟ luminoso y perennemente nuevo; el hermano orante, que
descansa en la contemplación del Cristo crucificado, ama la oración litúrgica y
las vigilias nocturnas, busca el encuentro con el Señor a través de la participación
en la eucaristía y la asidua presencia al sacramento de la penitencia; el
hermano austero y sobrio, pobre y penitente; el siervo de santa María, su madre
y señora, que lo guía y protege en el camino hacia la plena madurez cristiana;
el hermano, finalmente, en cuya vida se entrevén los rasgos de la fisonomía
espiritual de los Siete primeros Siervos.
SOBRE EL TEXTO DE LA LEYENDA DEL BEATO PEREGRINO DE FORLÍ-
Texto:
http://servidimaria.net/sitoosm/es/historia/funo/06.pdf
El documento de más autoridad
para San Peregrino es sin lugar a duda su vida o leyenda, escrita hacia el
1350, poco después de su muerte asignada tradicionalmente alrededor de 1345,
originariamente fue compuesta por un
fraile de los Siervos, que conoció personalmente a fray Peregrino, o que
recogió sus informaciones de testigos oculares.
Ell texto original de esta
leyenda primitiva del santo, fue redactada en latín medieval como se utilizaba
en el siglo XIV. Sin embargo poseemos una transcripción de la misma en latín
clásico-humanístico, realizada no después de 1483 por Nicolás Borghese
(1432-1500), un habitante de Siena eminente en el campo político y cultural,
que además de San Peregrino, se interesó en otras figuras de santos y beatos de
la Orden de los Siervos: compuso una biografía del beato Santiago Felipe de
Faenza, por cuya intercesión había sido curado de una especie de grande
depresión y, como los frailes de convento de Faenza lo reservaron con grande y
calurosa hospitalidad, aceptó escribir también la vida de San Felipe Benicio y
de los beato Joaquín y Francisco de Siena. De una encuesta detallada y
minuciosa sobre la manera con la cual Borghese trata sus fuentes, se llegó a
las siguientes conclusiones esenciales:
1. El material se refiere
substancialmente por completo a la misma Orden.
2. Por brevedad, el autor recurre
a frecuentes omisiones. Por ejemplo: a. Los milagros realizados en vida tan
numerosos en los textos originales, se reducen a uno o dos. Aquellos después de
la muerte se refieren en un máximo de cuatro. b. Los elementos de teología
mariana están entre los más omitidos y notablemente escuetos. c. También las
citaciones bíblicas resultan con frecuencia olvidadas.
3. En homenaje al esquema clásico, Borghese,
organiza el material seleccionado de las fuentes en tres momentos de las
siguiente manera: el anterior al nacimiento con noticias relacionadas a la
patria, a sus padres, y a veces, a la futura santidad milagrosamente
preanunciada del niño; el período de la vida, con episodios de la infancia, y
de la adolescencia, signos precursores de su futura grandeza, el ingreso a la
orden, los testimonios de santidad dada por los prodigios y milagros, su
muerte, anunciada como de costumbre por un presagio divino; el tiempo después
de la muerte caracterizado por los milagros. 4. Borghese transcribe sus fuentes
en forma sobria, fiel casi servil mediante varios pasajes
sintáctico-literarios. Por ejemplo: una serie de episodios o largos períodos se
resumen en base a sus notas cualitativas; o bien se sintetizan con el recurso de
preposiciones relativas, participios, el discurso indirecto en lugar del
directo.
En conclusión: Borghese añade
escrupulosamente a las propias fuentes nada suyo, más que el mínimo. Las
omisiones como decíamos, empobrecen sobre todo la parte bíblico-mariana. Sin
embargo, lo que conserva en sus textos originales se interpreta con indudable
exactitud y cercanía de los mismos. Lo único suyo es la parte literaria. El
latín medieval de las fuentes que se le presentaron, considerándolo casi en
desuso y poco apreciado con los renovados gustos de la época del renacimiento,
se convirtió en el latín armonioso y flamante de la antigua y clásica Roma.
Cumplida esta operación, sucedía que con frecuencia los originales caían
prácticamente en desuso hasta casi desaparecer. Desgraciadamente, permanece
todavía desconocido el texto original que utilizó Borghese para la vida de San
Peregrino pero se vislumbra que usó un texto escrito anteriormente.
De los argumentos externos dos
tienen una importancia significativa: el esfuerzo del prior general fray
Cristóforo Tornielli de Giustinopoli, muerto el 16 de junio de 1485, gracias al
cual florecieron en aquella época muchas composiciones relacionadas con los
santos de la Orden; y la confrontación entre la vida de Peregrino de Nicolás
Borghese y aquella escrita por el oriundo de Forlí Pino de Jerónimo Cedri, en
1528 con la base de un texto auténtico de la misma que existía en un convento
local de los Siervos, texto que se perdió alrededor del 1594 “por negligencia
de los padres”. La vida de Cedri, como se puede ver en un examen intrínseco,
depende efectivamente de una fuente escrita. Y como la vid de Cedri es muy
similar a la de Borghese, por consecuencia indirecta (pero válida) se deduce
que también Borghese también depende de una fuente escrita. El segundo género
de prueba, fundamentado sobre los argumentos internos, se obtiene de una
confrontación con la vida del beato Santiago Felipe, redactada directamente por
Borghese en base a informaciones orales. Entre los dos textos existen
innegables divergencias, pues en la vida
de san Peregrino, escrita en 1483 por Nicolás Borghese, se recoger el eco del
testimonio afluente e incisivo de los hermanos que conocieron al Santo. Es más,
por el tenor bíblico-espiritual que contiene y por la excepcional inspiración
mariana que la caracteriza, la leyenda de San Peregrino puede considerarse una
auténtica perla de la literatura hagiográfica florecida entre los Siervos de
María, en su primer siglo y medio de vida. En las otras biografías no existe esta
referencia a la tradición oral o
testigos oculares.
DATOS BIOGRÁFICOS EN LA LEYENDA.
En la Vida del beato Peregrino de
Forlí leemos que Peregrino era Peregrino era hijo único, y por lo tanto sus
padres lo amaron tiernamente. Él, despreciando las vanidades terrenas, había
decidido desde temprana edad seguir el camino de la virtud (VPF 1). Fortalecido
por este firme y santo propósito, un día se dirigió a la iglesia de Santa María
de la Cruz y, estando frente a la imagen de la Virgen María, la suplicó que se
dignara mostrarle la vía de su salvación. Ella le respondió: "yo también
deseo, hijo mío, dirigir tus pasos en el camino de la salvación".
[…]"no temas hijo: yo soy la madre de Aquél a quien tu adoras crucificado
y él me mando a indicarte el camino de la bienaventuranza" (VPF 2). La
beata Virgen le habló y después de que "¿Conoces a aquellos religiosos que
se llaman 'Siervos de la Virgen María'? y añadió: "Te llamas Peregrino;
entonces serás peregrino de nombre y de hecho. Es necesario que te encamines
hacia Siena; llegado ahí, encontraras a estos santos hombres en oración:
suplícales que te reciban en su familia" (VPF 2). Él fue acompañado de un
ángel (VPF 3; cf. Tb 5, 1) y entró en la Orden de los Siervos.
Según el Chronicon[8] (1567) de
fray Miguel Poccianti (1536-1576), San Peregrino de 18 años tuvo una
experiencia fuerte de conversión en Forlí, su ciudad natal, en los tiempos del
entredicho (26 de marzo de 1282 al 1º de septiembre de 1283), pena canónica que
prohibía la celebración de los divinos oficios, para reportar a la obediencia
al Sumo Pontífice los de Forlí rebeldes. En el año de 1283, san Felipe Benicio,
de paso por Forlí, invitó a los ciudadanos gibelinos a la reconciliación con la
Sede apostólica y a la paz. Algunos de ellos, haciendo burlas de las
amonestaciones del Santo, lo golpearon y lo echaron de la ciudad. Uno de los
agresores, en el cual la tradición ha encontrado en el joven de 18 años
Peregrino Laziosi, impactado por la mansedumbre con la cual san Felipe había
soportado las ofensa, le pidió perdó0n y, bajo la influencia de la gracia,
decidió cambiar de vida y los suplicó acogerlo en la Orden de los Frailes
Siervos de Santa María. 2. Estos episodios han dado origen a la tradición de
invocar la protección de san Peregrino, rebelde convertido, para los jóvenes
“peregrinos” en búsqueda de la propia vocación, o sea del camino de la
salvación (cf. Mt 19, 16; VPF 2), y sobre los jóvenes impulsivos e impetuosos
que, como san Peregrino, se dejan involucrar en las acciones violentas de algunas
bandas juveniles
martes, 15 de febrero de 2022
DE LOS NOMBRES DE NUESTROS FUNDADORES.
En torno a una nueva donación para nuestro archivo. En la celebración de la Solemnidad de nuestros Siete Santos Fundadores la Fraternidad ha recibido la donación de un grabado en técnica de aguafuerte, obra italiana editada en Roma en 1814 y realizada por Giussepe Antonelli, - consta en el certificado de la librería de antiguo donde se ha adquirido, la Antiquaria Sant´Angelo situada junto al arranque del famoso puente del que toma su nombre en la capital italiana-.
La estampa nos presenta a la Santísima Virgen haciendo entrega del escapulario al grupo de los siete fundadores, situados sobre un montículo que nos refiere la aparición que según la tradición tuvo lugar en Monte Senario. La fecha del 11 de febrero inscrita hace referencia al día en el que se conmemoraban los entonces beatos en el calendario romano. En la actualidad el 17 con motivo del aniversario de la muerte de san Alejo.
Esta nueva donación que viene a enriquecer nuestro archivo nos mueve a presentar brevemente la cuestión de los diferentes nombres con los que se ha conocido a algunos de nuestros fundadores.
Sobre los nombres de nuestros Siete Santos Fundadores.
A los largo de los últimos siglos se han conocido o denominado a cada uno de los padres fundadores de la Orden de los Siervos con diferentes nombres, cuestión que quedó dirimida en el momento de su canonización.
En 1884 se retomaba por decisión propia de S.S. León XIII el proceso de canonización de los fundadores de la Orden de los Siervos, era la primera vez y la única en la que la canonización un grupo – no mártires- fue afrontada por la Iglesia. El proceso se encontraba paralizado desde hacía más de 150 años debidas a la restrictivas normativas para la elevación a los altares de cualquier fiel cristiano vigentes desde el Concilio de Trento y dictaminadas posteriormente por diferentes pontífices que casi imposibilitaban tal determinación. El Papa reconocía cuatro milagros realizados bajo la invocación del grupo y no por alguno de ellos en particular. Tres años más tarde el 27 de noviembre de 1887 se reconocían oficialmente y el siguiente 15 de enero se canonizaba al grupo de los Siete Santos Fundadores en unas circunstancias políticas y sociales que impidieron la solemnidad de tal celebración y que hubo de acomodarse a los espacios internos del Vaticano debido a la persecución y secuestro del papado tras la reunificación italiana.
Durante el proceso hubo que fijar y determinar la lista nominativa de aquellos siete mercaderes florentinos, miembros de la sociedad Mayor de Santa María, que dieron origen a la Orden debido a la existencia de varias listas. Sólo los nombres de Alejo y Bonfilio cuentan con total respaldo histórico.
Hasta el momento, la lista más antigua de sus nombres aparece en el texto Dialogus de origine Ordinis Servorum, de fray pablo Attavanti, obra escrita hacia el 1465 pero poco difundida. La aceptada en la canonización y de mayor tradicción en la Orden es la que se menciona en los Triunphi de Gasparino Borro, fraile de la Observancia, y publicada en el año de su muerte en 1498. Los redactores de la magna colección Acta Sanctorum (Actas de los Santos) en el siglo XVII tras sus investigaciones llegaron a la conclusión de que la de Borro es la más acertada y es la que la Iglesia propone.
La constitución de la Orden a partir de un grupo de siete personas está atestiguada en la Legenda de Origine Ordinis, que es la principal fuente literaria para conocerla y que puede fecharse en las primeras décadas del siglo XIV, este grupo bien determinado, es decir, de siete, y denominado septem viri aparece 11 veces en la Legenda y como septem fratres 8 veces. Los primeros fratres, parentes, inceptores, conditores de los siervos de María fueron también todos florentinos.
Según Pablo Attavanti en su Diálogos sus nombres fueron: BONFILIO, BARTOLOMEO, JUAN, BENEDICTO GERARDINO, RICOVERO y ALEJO. Poco importaban sus nombres reales para el autor, pues el interés del texto es la de poner en relieve que la Orden nace como deseo de la Santísima Virgen de reunir a aquel grupo de mercaderes que se consagran a Ella como su Señora vistiendo el hábito de su “viudez”.
En la obra del Borro, deudora de la obra de Dante, se nos presenta el Paraíso donde el beato Santiago Felipe de Faenza le muestra a los siete santos fundadores junto a los profetas, patriarcas, mártires y san Agustín. Sus nombres los toma de la Legenda “Vulgata” de san Felipe Benicio donde Bonfilio y Alejo están relacionados con motivo del ingreso de Felipe en la Orden y los otros aparecen a lo largo del texto: Maneto es el inmediato predecesor de san Felipe en el cargo de prior general (antes de 1267); Lotaringo es el sucesor (después de 1285). Víctor, Sostenes y Hugo han sido compañeros de viaje de Felipe. Este apoyo en uno de los textos más antiguos sobre el origen de los Siervos de María da credibilidad a su listado. Posteriormente se añadieron en el siglo XVI sus apellidos que ha dado lugar a algún cambio de su denominación así como datos hagiográficos tomados de la historia de la Orden o de la tradición:
• Buonagiunta de Florencia (Manetti), documentada el 7 de octubre de 1251; prior general en 1256 ; murió en 1257 ; fue sepultado en Montesenario, cerca del altar mayor de la iglesia.
• Buonfiglio da Firenze ( Monaldi ), según la tradición el primero de los siete y su líder; prior de Montesenario el 17 de marzo de 1250 , cuando el obispo de Siena Buonfiglio concedió licencia para la construcción en la ciudad de la iglesia y convento de Santa Maria di Cafaggio, hoy basílica de la Santissima Annunziata en Florencia . En 1251 - 1252 también vivió en Cafaggio, donde recibió en la Orden al joven Filippo Benizi. Según la tradición, murió el 1 de enero de 1262 y fue enterrado en Montesenario.
• Amadio da Firenze ( Amidei ), que parece haber pasado toda su vida en el convento de Montesenario. Cuenta la tradición que, a su muerte en 1266 , todos los Padres vieron ascender una llama de fuego, signo y símbolo de su amor a Dios, como su nombre indica.
• Manetto da Firenze (de Antella ), prior del convento de Lucca en 1264 , fue elegido General de la Orden en 1265 . Renunció al generalato en 1267 y tuvo como sucesor a Filippo Benizi.
• Uguccione da Firenze ( Uguccioni ), quizás prior de Montesenario en 1259 , de una familia en Città di Castello el 21 de agosto de 1255 , y compañero de Sostegno y Filippo cuando este último, según la leyenda B. Philippi del siglo XIV, curó una pobre leproso. Murió en 1282 , en Montesenario, después de regresar del Capítulo General de Viterbo , el mismo día ya la misma hora que su amigo Sostegno.
• Sostegno da Firenze (Sostegni), mencionado en la Legenda de Origine también como tío de Fra Lapo da Firenze (28); quizás vicario general en Francia. Murió en 1282 (ver arriba) y fue enterrado junto con los demás fundadores en Montesenario.
• Alessio Falconieri , el más conocido de los siete santos. Humilde, ávido de penitencia, incluso en la vejez se dedicó al trabajo material ya la investigación (limosna casa por casa), a pesar de los inconvenientes de la edad y la estación (Legenda de Origine ). Protegió a los jóvenes de la Orden y utilizó el dinero de la vestimenta a la que tenía derecho (una costumbre servita) para enviar a los más meritorios de ellos a estudiar en la Sorbona de París. Vivió casi 110 años y murió en 1310.
Ambas obras con su diferentes listados, están preocupadas no por los nombres sino por trasmitir la verdadera experiencia de la fundación de la Orden de los Siervos: un grupo con una sola alma en siete cuerpos, ese es el gran valor que nos trasmite la historia y que conserva el carisma de sus fundadores .
Fuentes: D.M. MONTAGNA, I nomi dei Sette santi dei Servi. La lista quattrocentesca dell’Osservanza, “Studi Storici OSM”, 38 (1988), p. 21-24. http://servidimaria.net/sitoosm/es/historia/fdos/04.pdf
miércoles, 2 de febrero de 2022
CALENDARIO LITÚRGICO PROPIO DE LA ORDEN DE LOS SIERVOS: FEBRERO (III)
Día
3. BEATO JOAQUIN DE SIENA RELIGIOSO O.S.M. Memoria obligatoria Recibido
en la Orden de los Siervos de María por, San Felipe Benicio, vivió en los
conventos de Siena y de Arezzo dando un espléndido ejemplo de sencillez
evangélica, humildad y caridad. Su gran amor al prójimo llegó al grado de
obtener de Dios llevar, de por vida la enfermedad de un epiléptico al que no
había podido confortar con sus palabras. Murió el Viernes Santo del 1305. El
culto al beato Joaquín de Siena fue aprobado por Pablo V en 1609.
Día
17. SIETE SANTOS FUNDADORES DE NUESTRA ORDEN. Solemnidad. De la
reunión de siete laicos florentinos, acaecida por inspiración de la santísima
Virgen, surgió, a mediados del siglo XIII, la familia de los Siervos de María.
En su ejemplo de caridad fraterna y de unidad, de contemplación y de humilde
servicio al prójimo, de amor y devoción a santa María, se han inspirado, a lo
largo de los siglos, los hermanos y las hermanas de nuestra Orden. El ideal que
los Siete Santos persiguieron y la santidad que alcanzaron son uno de los
frutos más hermosos del movimiento mendicante y de la devoción mariana de aquel
siglo. El Papa León XIII canonizó a los Siete Fundadores en 1888.
Día
19. BEATA ISABEL PICENARDI VIRGEN O.S.M. Memoria obligatoria. Isabel
Picenardi consagró su virginidad al Señor en la fraternidad de los Siervos de
Mantua (Italia), ‘‘perteneciente a la Congregación de la Observancia. La beata
Isabel se distinguió por su amor a la Eucaristía y a la santísima Virgen, de la
que se consideraba «confidente”. Murió en 1468, a los 40 años de edad. Su
cuerpo reposa en Tor de Picenardi, prov. de Cremona. Pio VII aprobó su culto en
1804.
miércoles, 12 de enero de 2022
SANTORAL DE LOS SIERVOS DE MARÍA. ENERO
Día
12 SAN ANTONIO MARÍA PUCCI.
SACERDOTE OSM. Fiesta.
Originario de Poggiole, Pistoia,
Antonio María Pucci ingresó en la Orden de los Siervos de María a la edad de 18
años. Luego de su ordenación sacerdotal fue enviado a Viareggio donde, tres
años después, inició su larga actividad de párroco, que desempeñó con gran
celo, prudencia y constante dedicación hasta su muerte, acaecida en 1892.
También tuvo varios cargos de confianza dentro de la Orden, que, por entonces,
renacía con vigor después de haber sido suprimida por razones políticas. Al
iniciarse el Concilio Vaticano II, en 1962, fue canonizado por el Papa Juan
XXIII.
Día 15. BEATO SANTIAGO DE VILLA . LIMOSNERO TERCIARIO O.S.M. Memoria opcional Siendo un joven y
próspero abogado, terciario de los Siervos de María, Santiago lo dejó todo para
dedicarse al cuidado de los enfermos y de los pobres, a los que albergó en un
hospicio. Por defender esta obra de asistencia, fue asesinado en 1304 por los
esbirros de un hombre poderoso, ávido de riquezas. En 1806, el Papa Pío VII
autorizó que se le venerara como beato
martes, 11 de enero de 2022
CALENDARIO LITÚRGICO PARTICULAR DE LA ORDEN DE LOS SIERVOS. (I)
A lo largo
de este año vamos a dedicar una entrada mensual
del blog a las diferentes celebraciones propias del calendario litúrgico
de la Orden de los Siervos con las breves reseñas biográficas que contienen. Por este motivo vamos a
explicar la importancia que estos calendarios particulares tienen y sobretodo
la necesidad de su reforma impuesta por el Concilio Vaticano II, no sólo por
fijar determinadas fiestas sino por los criterios seguidos para su realización
y sobretodo porque los textos de las celebraciones litúrgicas tienen una
especial relevancia en la trasmisión de nuestra fe.
Los textos
litúrgicos pronunciados en la divina liturgia y las conmemoraciones que se
celebran es siempre expresión de la fe de la Iglesia de ahí el altísimo valor que posee la
liturgia que es una fuente de referencia
de la fe de la Iglesia. El antiguo adagio lex
orandi, lex credendi - lo que se reza en la liturgia es lo que se cree-
pone en relieve la importancia que tiene la liturgia en la vida de la Iglesia,
pues antes incluso de la formulación de los distintos dogmas ha precisado el contenido de la fe
ortodoxa, ya que esta fe se hallaba ya
celebrada y cantada por oraciones, himnos y plegarias de la Iglesia, así como
por los ritos con los que se celebraba.
Si las primeras comunidades cristianas dieron importancia en primer
lugar a la celebración de la Pascua y luego al cíclo navideño, pronto se
incorporaron memorias de los mártires. Del 336 se conserva el más antiguo de
Roma y en España se conoce el Ordo sanctorum
martyrum, de los siglos V llamado también calendario de Carmona, esculpido en dos
columnas, desgraciadamente con la mitad de la lista: desde navidad
hasta san Juan Bautista (24 de junio).
El
CALENDARIO PERPETUO DE LA ORDEN DE LOS SIERVOS DE MARÍA
El calendario de la Orden de los
Siervos está constituido por 32
festividades de las cuales: dos son Solemnidades,
una el 15 de septiembre dedicado a la Virgen de los Dolores como Patrona
principal y otra en febrero con motivo de la festividad de los Siete Santos, como fundadores. Otras
siete disfrutan de la categoría de Fiesta, entre ellas la que dio origen al antiguo
viernes de Dolores, que se denomina:
Santa María al pie de la cruz, de igual forma se conmemora a los santos: Felipe
Benicio, Juliana Falconieri, Peregrín Laziosi, Agustín de Hipona, Antonio Mª Pucci y el día
de Todos los Santos de la Orden. Entre
las Memorias Obligatorias de santos y beatos de la Orden se celebra la
de la Dedicación de la Basílica de Monte Senario, un total de 9, mientras que
otras doce son las Memorias Libres entre las que se cuenta una
celebración dedicada en mayo a la Santísima Virgen bajo el título de María,
Madre y Mediadora de gracia. La celebración de los fieles difuntos de la Orden
en noviembre se considera Conmemoración. La festividad de San José como
co-Patrono de la Orden se fija en el calendario propio pero se celebra con el
rango de su Solemnidad Litúrgica del Calendario Romano.
Clasificación
de las celebración de la festividad
Frente a la
abundancia anterior a la reforma, se estableció en cinco categorías las conmemoraciones litúrgicas, que sirven para
expresar la jerarquía que tienen las fechas litúrgicas: Solemnidad, Fiesta,
Memoria, Conmemoración y Feria. El rango de cada una nos viene dado en el
calendario de la Iglesia, el calendario del propio país, y el de la propia
comunidad:
* Solemnidad: Es
la celebración de mayor rango;
se caracteriza porque su "día litúrgico" dura más de 24 horas:
comienza al atardecer del día calendario anterior, y termina al terminar el día
calendario, por lo tanto tiene dos misas (la de la tarde anterior y la del día)
que cuentan con dos lecturas propias.
*Fiesta: Es una celebración importante, pero de menor
rango que las solemnidades, por tanto dura como un día calendario.
*Memoria: Son las celebraciones de los santos o
acontecimientos de la vida de Jesucristo o de la Virgen María de menor rango.
No interrumpen por lo general el curso de la lectura bíblica que se venga
haciendo.
La diferencia entre memoria "libre" y "obligatoria", es que
la memoria obligatoria debe celebrarse y la libre puede omitirse, pero no hay
ninguna diferencia en el modo de celebrarlas.
*Conmemoración: Durante
los días del 17 al 24 de diciembre, en la Octava de Navidad y en toda la
Cuaresma, no se puede celebrar ninguna memoria, por lo que se convierte en
"Conmemoración", y es de celebración libre.
*Feria: Son los días litúrgicos que no tienen ninguna de las calificaciones
anteriores. Las ferias tienen secuencias de lecturas que las ligan unas con otras, de
manera que en cada tiempo las ferias van
desarrollando el año litúrgico a través
de las lecturas y los textos en general.
LA REFORMA
DEL CALENDARIO LITÚRGICO
A lo largo
de los últimos siglos el Calendario Litúrgico de la Iglesia Católica fue
aumentando inusitadamente en número de conmemoraciones y fiestas, a su vez estaban tipificadas con multitud de ritos celebrativos,
que desvirtuaban el verdadero sentido de la liturgia que es la de celebrar el
misterio de Dios y de la redención. Esta situación promovió que en 1948 la Santa Sede
constituyera grupos de especialistas para la reforma en profundidad, estos estudios
litúrgicos promoverían en parte la celebración posterior del Concilio Vaticano
II.
El Concilio se ocupó especialmente de
la revisión del calendario general y dio normas para la confección de los
calendarios particulares de acuerdo con el siguiente principio: "Para
que las fiestas de los santos no prevalezcan sobre los misterios de la
salvación, déjese la celebración de muchas de ellas a las iglesias
particulares, naciones o familias religiosas, extendiendo a toda la Iglesia
aquellas que recuerden a santos de importancia realmente universal" (Sacrosanctum
Concilium 111).
La reforma
profunda del Calendario romano sería aprobado definitivamente por el papa por medio del motu
proprio Mysterü paschalis juntamente con el nuevo Ordo Missae el 28 de abril de 1969. Fruto de estudios
posteriores para la revisión de los calendarios particulares y los propios de
la misa y el Oficio será la
Instrucción de la Sagrada Congregación para el Culto Divino del 24 de junio de 1970.
Algunos criterios básicos seguidos para la reforma.
El nuevo Calendario general ordenó
el año litúrgico buscando
conseguir una mejor integración mutua entre el ciclo que recuerda los misterios
del Señor y el ciclo que celebra a los santos. Siguiendo además el mandato del
Concilio Vaticano II, sólo se introdujeron
en el Calendario general aquellos santos que tienen una importancia
realmente universal. El calendario general es obligatorio para todos
los fieles del rito romano, mientras que los calendarios particulares
lo son en el ámbito que les es propio: diócesis o familias religiosas.
La instrucción vino a responder a la necesidad de dotar de la debida celebración a los demás
santos en los lugares donde se aconsejan
darles culto; es decir, en cada nación, diócesis o familia religiosa de la que
cada santo puede ser considerado como algo más propio, lo que obligó a cada
diócesis y a las diferentes órdenes religiosas o congregaciones a crear o
reformar los calendarios propios ya existentes armonizándolo con el ciclo
litúrgico cuyas celebraciones con rango de solemnidades o fiestas se anteponen
a las celebraciones particulares y prohibiéndose en domingo toda celebración
particular a
perpetuidad.
De igual forma en el tiempo de
Cuaresma y la Octava de Pascua, así como desde el día 17 al 31 de
diciembre, deben estar libres de
celebraciones particulares y sólo pueden fijarse memorias libres. Debiéndose
suprimir las fiestas duplicadas o con similitudes, razón que llevó a la
supresión de la conmemoración del
viernes de dolores a la Orden de los
Siervos ya que existe en el calendario universal la memoria obligatoria de
Nuestra Señora de los Dolores en
septiembre, aunque con posterioridad se admitió la celebración con carácter de
fiesta propia de la Orden en el V Viernes de Cuaresma de santa María al pie de
la cruz con misa y oficio propios.
Otro de los
rasgos de la confección de los calendarios particulares fue la necesidad de
realizar de una cuidadosa investigación teológica, histórica y pastoral
evitando conmemorar santos, beatos o hechos de poca o nula credibilidad y que
la tradición o la devoción había venido fijando como auténticas. Este examen crítico es previo a la inscripción en
el calendario de cada uno de los santos o beatos, siendo necesaria la comprobación histórica de su vida y
actuación, el origen y la difusión de su culto para evitar sobretodo el rendir culto litúrgico a personajes que no
existieron o que no fuera digno de que
se le tributara.
Las celebraciones del titular, del
fundador canonizado y del patrono principal, sólo podrán contar con un día con categoría de solemnidad, las demás deben celebrarse como fiestas. Esto
se debe a que la primacía del grado litúrgico de "solemnidad", por
ser el máximo rango, desplaza otras celebraciones importantes y perturban en el Calendario perpetuo. La elección corresponde a la autoridad
suprema de cada familia religiosa en el caso de la Orden de los Siervos se
concedería el rango de solemnidad a la festividad de los Siete Santos
Fundadores (17 de febrero) y a la de Nuestra Señora de los Dolores (15 de
septiembre) como Patrona Principal de la Orden.
Los
calendarios particulares sólo
podrán ser aprobados exclusivamente por la Sagrada Congregación para el Culto
Divino que además fija los textos del misal y breviario propios para cada
celebración, siendo obligatorios de
común para todos los miembros de la orden o congregación, religiosos y religiosas, así como para los terciarios
regulares agregados y órdenes seglares
propias.
La Instrucción de 1970 concede una particular importancia pastoral a las memorias
"libres" o "facultativas" pues dejan libre la
elección del Oficio y de la misa de feria o del santo permitiendo ordenar la celebración del día litúrgico según
las necesidades espirituales, la piedad, la preparación y la necesidad de los
asistentes. De igual forma se simplifica
la denominación o título del santo lo cual facilita la elección del oficio o
misa más propia.
jueves, 29 de abril de 2021
FESTIVIDAD DEL SANTO PROTECTOR DE LOS ENFERMOS DE CÁNCER.
Con motivo de la fiesta litúrgica de San Peregrino Laziosi, religioso siervo de María, la Orden Seglar expondrá a la veneración de los fieles su Reliquia, tendrá lugar durante la jornada del sábado día 1 en el retablo de la Santísima Virgen de los Dolores, templo del Salvador
, en horario de 10:00 hrs a 14:00 hrs. y de 18:00 a 20:00 hrs.
La figura de san Peregrino es particularmente amada en la Orden de los Siervos de María, ya que nos remonta a tiempos cercanos de los orígenes de la Orden: a los años del generalato de san Felipe Benizi (+1285), de los beatos Francisco y Joaquín, con los cuales Peregrino vivió algunos años en la floreciente comunidad de Siena. Dos episodios de la vida de san Peregrino son resaltados por los biógrafos: su conversión y la milagrosa sanación de la pierna infectada por la gangrena. La fama de la prodigiosa curación de la pierna de san Peregrino Laziosi afectada por una úlcera gangrenosa considerada incurable, acaecido en 1325, se difundió rápidamente en la Iglesia occidental.

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