martes, 29 de enero de 2013

FIESTA DE LA PRESENTACION DEL SEÑOR




       El viernes día 1 de febrero nuestra Fraternidad celebrará, como es tradicional,  Procesión y Bendición de las Candelas y a continuación la Santa Misa, que presidirá nuestro Párroco don José Ignacio Arias Garcia. La ceremonia contará con la participación del coro de campanilleros Virgen de Gracia y dará comienzo a las 20,15 horas y concluirá con la Presentación de los niños a la Santísima Virgen de los Dolores, Patrona Soberana de la Orden Seglar.
       También en ese día, primer viernes de mes, celebramos  Viernes de la Divina Misericordía, por ello la imagen de Nuestro Padre Jesús, permanecerá expuesta a la devoción de los fieles. Para ello la Iglesia del Divino Salvador, permanecerá abierta desde las 18,00 horas hasta la finalización de la Eucaristía.

martes, 22 de enero de 2013

CONVIVENCIA EN LA HERMANDAD DEL SOL




       El pasado viernes día 18 celebramos en la sede de la Hermandad de Nuestra Señora del Sol de Sevilla, acto de convivencia entre ambas instituciones, que comenzó con la celebración de la santa Misa, que celebró el Padre Fray Manuel Dominguez Lama, secretario de la Provincia Bética  Franciscana.


       A la conclusión de la misma la Hermandad del Sol, por medio de su Hermano Mayor hizo entrega a nuestra Priora, de la donación de la confección de una casulla de color verde en  damasco de seda y escápula en brocado, que fue bendecida durante la Eucaristía, siendo además la que usó el oficiante. 



       A continuación fuimos agasajados con un ágape, durante el cual mantuvimos un buen rato de convivencia, que sirvió para estrechar aun más los lazos que nos unen.


miércoles, 16 de enero de 2013

CONFRATERNIZACIÓN CON LA HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DEL SOL DE SEVILLA



       El próximo viernes día 18 de enero celebraremos en la sede canónica de la Hermandad sevilllana de Nuestra Señora del Sol un acto  de convivencia entre las dos corporaciones, unidas por fraternales lazos de amistad desde hace varios años y más recientemente por su devoción a la Divina Misericordia advocación de sendas imágenes cristíferas.
        La convivencia se iniciará con la celebración de la Eucaristía que presidirá el Rvdo. Fray Manuel Domínguez Lama, Secretario Provincial de la Orden Franciscana, a continuación y en las dependencias de la Hermandad se realizará el acto de confraternización,  que con caracter alternativo entre ambas localidades se vendrá celebrando.

martes, 15 de enero de 2013

SANTOS SERVITAS. CINCUENTENARIO BEATIFICACION DE ANTONIO MARIA PUCCI

CANONIZACIÓN DE LOS BEATOS
PEDRO JULIÁN EYMARD
ANTONIO MARÍA PUCCI
FRANCISCO MARÍA DE CAMPOROSSO
HOMILÍA DEL SANTO PADRE JUAN XXIII*
Basílica Vaticana
Domingo 9 de diciembre de 1962

       La ceremonia solemne en la que hemos decretado los más excelsos honores de la Iglesia para los Beatos Pedro Julián Eymard, Antonio María Pucci y Francisco de Camporosso, ha conmovido plenamente nuestro corazón. Pues este rito, que al paso que Nos lo realizábamos en la tierra, era ratificado por Dios en el cielo en medio de una gran alegría, nos ha traído a la memoria y nos ha puesto ante nuestros ojos la nota de santidad que distingue a la Iglesia catolica, Esposa de Cristo.Gusta a los católicos, según la doctrina que profesan, el llamar santa a la Iglesia, su madre amantísima. Pudiéndose esto probar como abundancia de argumentos. Pues, en primer lugar, su Fundador es santo; más aún, el origen y prototipo de la santidad; santos han de ser considerados los instrumentos que emplea para modelar las almas de sus hijos a ella encomendados: la divina gracia y los augustos sacramentos; su doctrina es santa, pues, recibida de Cristo, la conserva intacta, la defiende ardientemente, la inculca con toda diligencia en las almas y, dentro de sus posibilidades, la difunde por todos los pueblos; finalmente, muchos de sus hijos, habiendo destacado en la virtud, han sido por ello públicamente declarados en posesión de la gloria celestial.
Todo esto es del dominio general de todos los cristianos del Universo. Pero nadie puede dudar que ante este espectáculo grandioso al que acabamos de asistir, la idea de la santidad de la Iglesia quede aún más profundamente grabada en sus ánimos.
Coincide, además, que esta sagrada ceremonia está dentro del curso del Concilio Ecuménico Vaticano II; al que corresponde en primer término el que la perla de la santidad incrustada en la diadema que corona la cabeza de la Iglesia, brille y resplandezca más y más. Pues esta magna Asamblea de los Pastores unidos, sin miedo a error, con el sucesor de Pedro, no trata solamente de proponer y confirmar las inmutables verdades legadas por el Divino Maestro; sino que también aconseja el empleo cada día más frecuente de los divinos auxilios que nos hacen partícipes y poseedores de la gracia sacrosanta. Además dicta las normas que favorecen el amplio desarrollo de las costumbres cristianas. Así, pues, no hay que esperar otra cosa del Concilio, sino que muestre que “la Esposa de Cristo todo lo posee: virtud, hechos, palabras y dones espirituales de cualquier clase” (Cf. Cyril. Hier, Cathecheses, PG 33 col. 1044), y por tanto encienda en deseos de santidad a sus hijos, a quienes el mismo Redentor del mundo abiertamente advirtió: “Sed perfectos, como lo es vuestro Padre  Celestial “ (Mt 5, 48)
De aquí se deduce fácilmente que los fieles han de tener como gran honor el poseer tal madre, admiración de todo el mundo por la inigualable belleza con que Dios la dotó. Su dignidad no resplandece por perlas y margaritas apreciables por los ojos humanos, sino por el fulgor y la gracia que brotan de la Sangre de su Fundador y de las insignes virtudes de muchos de sus hijosTambién se signe de aquí el que los que se glorían del nombre cristiano se esfuercen en llevar una vida que no desmerezca de la nobleza de madre tan excelsa y esté de acuerdo con sus preceptos y doctrina. Pues nadie puede afirmar que quiere a su madre no teniendo inconveniente en menoscabar su honor con sus costumbres.
Paternal invitación a los fieles
Venerables hermanos y queridos hijos. Queremos continuar el discurso como una charla amistosa, en lengua italiana, para asociar más íntimamente al gran gozo de nuestro corazón a los numerosos fieles reunidos en esta basílica y a cuantos siguen el desarrollo del rito sagrado por medio de la radio.
Desde hoy toda la familia de los creyentes contempla tres nuevas y brillantes estrellas en el cielo de la santidad: San Pedro Julián Eymard, San Antonio María Pucci y San Francisco de Camporosso. Y si tres familias religiosas de antiguo y nuevo abolengo —los Sacerdotes del Santísimo Sacramento, los Siervos de María y los Franciscanos Capuchinos— tienen motivo de gozo por el especial título de honor, con ellas toda la Iglesia se reúne en torno a los nuevos santos para conseguir como primicias de su intercesión favores celestiales.
La luminosa figura de cada uno merecería una inmediata ilustración que, por otra parte, no faltará en diversas formas por la palabra y la pluma de los escritores y oradores sagrados. Nos place encontrar una significativa afinidad de enseñanzas y ejemplos en estos hombres de Dios que vivieron en el curso de una misma generación. En su existencia terrena, en las diversas atribuciones propias de la vocación de cada uno, resplandecen de una manera especial tres características: la vida eucarística, tiernísima piedad mariana y la imitación del Buen Pastor. De donde emana para toda la Humanidad mensaje preñado de emoción y vibraciones.
La Eucaristía, fuente de toda santidad
1) Vida eucarística ante todo, pues la Eucaristía es la fuente y el alimento de toda santidad. Lo decía nuestro predecesor San León Magno: “La participación del cuerpo y de la sangre de Cristo no tiene otro efecto que el convertirnos en Aquel a quien recibimos” (Sermón LXIII, cap. VII; Migne PL 54, 357.)
Esta progresiva transformación en la vida misma del Salvador Divino, ¡cómo se puede admirar en el prodigioso desarrollo de las virtudes de los santos hoy canonizados!
¡Cuánta intimidad con Cristo Eucaristía se descubre en su ascesis! Basta el nombre de Pedro Julián Eymard para advertir el fulgor de los triunfos eucarísticos, a quien él dedicó, en medio de pruebas y dificultades de todo género, su propia vida, que se prolonga en la familia que él fundó. El niño de cinco años, que se encuentra sobre el altar, reclinando su cabeza en la puerta del sagrario, es el mismo que fundará con el tiempo la Sociedad de los Sacerdotes del Santísimo Sacramento y las Esclavas del Santísimo Sacramento, irradiando en innumerables escuadras de sacerdotes adoradores su amor y su cariño a Cristo, vivo en la Eucaristía. ¿El santo párroco de Viareggio, no infundió un profundo espíritu eucarístico en las asociaciones laicales por él fundadas, como documento de identidad para el cristiano? Esta ansia de apostolado eucarístico nacía de un corazón lleno de amor a Cristo víctima. Los testigos oculares nos han dejado conmovedoras descripciones. La misma piedad eucarística encontrarnos en el humilde hermano Francisco María de Camporosso, llamado por todos, a pesar de sus protestas, “el padre santo”. Y con razón, pues su tránsito por la tierra renovó la fragancia de las flores franciscanas.
La vida eucarística es el alma secreta de los impulsos de generosidad que lanzaron a los tres religiosos por el camino de la santidad.
Perenne confianza en la Reina de los Santos
2) Piedad mariana. Junto a Jesús se encuentra su Madre, la Reina de todos los Santos, fuente de santidad en la Iglesia de Dios, y su primera flor de gracia. Íntimamente asociada a la Redención en los designios eternos del Altísimo, la Virgen, como cantó Severiano de Gabala, “es la madre de la salvación, la fuente de la luz visible” (De mundi creatione, oratio VI; Migne PG 56, 498). Place, por tanto, a la piedad filial el considerarla al comienzo de toda vida cristiana, acompañando con singular cuidado el armonioso desarrollo, llegando a la plenitud con su presencia maternal.
No sorprende, pues, encontrar a María Santísima, cercana y amante, en la vida de los tres nuevos confesores. San Julián Eymard la propone como modelo de los adoradores invocándola con el título de “Nuestra Señora del Santísimo Sacramento”; San Antonio María Pucci, file a las tradiciones de su Orden, have de la sede de su apostolado la ciudad de la Virgen Dolorosa, confiándole las mas arduas empresas del sagrado ministerio; San Francisco María de Camporosso, con filial ardor, no duda en remitir a Ella a los desgraciados y enfermos, con las palabras: “Id en mi nombre a la Virgen de las Gracias.
Decidle que os manda su siervo Francisco”.
¡Qué devoción inspiran los santos en su sobrenatural confianza en la intercesión de la Madre de Dios y Madre nuestra! Esta acendrada piedad mariana ha contribuido ciertamente a conseguir el gozo de hoy.
Fidelísima imagen del Buen Pastor
3) Imitación del Buen Pastor. Uno solo de los nuevos canonizados tuvo cura directa de almas, reproduciendo en tierras de Italia los ejemplos del Santo Cura de Ars, pero los tres reproducen con fidelidad admirable la imagen del Buen Pastor. El aspecto pastoral nos produce tanto consuelo al terminar la primera sesión del Concilio Ecuménico Vaticano II, que el mismo Dios ha inspirado para el general resurgimiento de todas las formas de vida cristiana.
         Esta irradiación pastoral, con el testimonio de los nuevos santos, se puede definir como la formación de buenos sacerdotes, con alma ferviente de adoradores, cuya descendencia se ha multiplicado en el mundo entero, y dan en estos días en Roma, en su Congreso Internacional, el espectáculo eficiente de su piedad. Esta irradiación se manifiesta también con el fervor de las misiones al pueblo, forma inmediata y eficaz de catequesis evangélica, y con otras instituciones de carácter parroquial, que fueron el alba prometedora de las organizaciones de Acción Católica. Irradiaciones que en lengua llana se llaman apostolado del buen ejemplo, realizado con celo infatigable por sembrar en las almas el amor a Cristo, y descubrirles la cohesión de los propósitos graves y solemnes. La misma constante solicitud por la caridad para con los pobres, como se lee con especial emoción en la vida de los nuevos santos, es una forma altísima de imitación del Buen Pastor, que infunde su suave influjo en las almas y nos da el testimonio concreto y conmovedor como respuesta al “dilexit nos, et tradidit semetipsum pro nobis” (Ga 2, 20) (Nos amó y se entregó por nosotros).
El perfecto adorador del Santísimo Sacramento
Queremos añadir ahora unas palabras para los peregrinos de lengua francesa, llegados para asistir a la glorificación de San Pedro Julián Eymard, sacerdote, confesor, fundador de dos familias religiosas consagradas al culto del Santísimo Sacramento.
Es un Santo que nos es familiar desde have muchos años, como siempre lo hemos dicho, puesto que la Providencia nos proporcionó la feliz ocasión, en el tiempo de nuestro servicio en la Nunciatura Apostólica en Francia, de dirigirnos a su país natal, Mure de Isère, cerca de Grenoble.
Allí pudimos contemplar con nuestros propios ojos el pobre lecho, la modesta habitación, donde este file imitador de Cristo entregó su hermosa alma a Dios. ¡Podréis adivinar, queridos hijos, con qué emoción evocamos este recuerdo en el día en el que le decretamos los honores de la canonización!
El cuerpo de San Pedro Julián Eymard se conserva en París, pero el Santo también está presente en Roma, de alguna manera, en la persona de sus hijos, los Sacerdotes del Santísimo Sacramento: es, también, un recuerdo muy dulce el evocar las visitas que Nos hacíamos en otro tiempo a la iglesia de San Claudio de Bourgignoss, para unirnos durante algunos instantes a sus silenciosas adoraciones.
Junto a un San Vicente de Paúl, junto a un San Juan Eudes, junto a un Cura de Ars, Pedro Julián Eymard ocupa hoy un sitio en la falange de estos astros resplandecientes que son la gloria y el honor comparable del país que los vio nacer y cuya beneficiosa influencia se difunde mucho más allá, en la Iglesia entera.
Su nota característica, la idea rectora de todas sus actividades sacerdotales, se puede decir que fue la Eucaristía, el culto y el apostolado eucarísticos. Deseamos subrayarlo aquí en presencia de los sacerdotes y de las esclavas del Santísimo Sacramento, en presencia también de los miembros de una asociación especialmente querida por el Papa, la de los Sacerdotes Adoradores, reunidos en Roma estos días para honrar a este gran amigo de la Eucaristía.
       S
í, queridos hijos, honrad y festejad con Nos a aquel que fue un perfecto adorador del Santísimo Sacramento, y a ejemplo suyo colocad siempre en el centro de vuestros pensamientos, de vuestros afectos, de las empresas de vuestro celo, a esta fuente incomparable de todas las gracias: “Mysterium fidei” (Misterio de fe) que oculta en sus velos al Autor mismo de la gracia, Jesús, el Verbo Encarnado.
Dones abundantes de paz celestial
Venerables hermanos y queridos hijos. Estas son las ideas que inspira la triple glorificación de hoy. El corazón se llena de gozo y saltan a los labios las alabanzas y acciones de gracias al Señor, que ha irradiado nuevo esplendor sobre la faz de su Iglesia en el año del Concilio Ecuménico.
¡Nuevos Santos confesores! Pedro Julián Eymard, Antonio María Pucci y Francisco María de Camporosso rodead este altar de la Confesión de San Pedro mientras continúa el rito eucarístico, y con vuestra intercesión guardad en nuestros corazones el extraordinario fervor de esta hora histórica, consiguiendo a la Humanidad los dones abundantes de la paz celestial, que tiene su fundamento en Cristo, su legislación, su seguridad, dones de paz que son el gozo de la Iglesia, el consuelo de los Pastores sagrados, el honor del clero y del pueblo santo de Dios.
Amén.


* AAS 55 (1963) 7; Discorsi-Messaggi-Colloqui del Santo Padre Giovanni XXIII, vol. V, pp. 32-39.

lunes, 14 de enero de 2013

SANTOS SERVITAS: SAN ANTONIO MARÍA PUCCI, SACERDOTE O.S.M.


12 de enero

Fiesta
       Nació el año 1819 en la aldea de Poggiole, de la diócesis de Pistoya. A la edad de 22 años ingresó en nuestra Orden; recibida la ordenación de presbítero, fue enviado a Viareggio, donde vivió cuarenta y cinco años, hasta su muerte, ejerciendo de párroco. Fue nombrado prior conventual, luego provincial; desempeñó estos cargos, más que como superior, como un hermano que sirve y ayuda a los demás hermanos. Se dedicó plenamente al servicio de Dios y de nuestra Señora, y socorrió con generosa caridad a todos los fieles, en especial a los más necesitados. Murió el 12 de enero del año 1892. Fue canonizado por el papa Juan XXIII en el año 1962.

                          

Del Oficio de Lecturas
Entregado totalmente a Dios y al pueblo que le había sido confiado

        Antonio María Pucci nació en la aldea de Pogiole, de la diócesis de Pistoya, en 1819. Hijo de familia numerosa y de padres muy virtuosos, en su adolescencia se distinguió por su piedad y dedicación al estudio. A la edad de dieciocho años, movido por su especial devoción a la santísima Virgen, ingresó en la Orden de los Siervos de María. Hizo el noviciado en Florencia y, terminado éste, estudió con asiduidad filosofía y teología en Monte Senario durante seis años.
       Al año siguiente de la profesión solemne y de la ordenación sacerdotal, fue enviado a Viareggio como coadjutor de la parroquia de san Andrés, y al cabo de tres años fue nombrado párroco de esta parroquia, ministerio que desempeñó con toda fidelidad durante cuarenta y cinco años, hasta su muerte, dando ejemplo de una vida santa y llena de actividad pastoral, entregado totalmente a Dios y al pueblo que le había sido confiado. No obstante la intensidad de su apostolado, nunca desatendió el estudio, y así, obtuvo el grado de maestro en sagrada teología.
     Durante varios años fue prior del convento de Viareggio y prior de la provincia toscana, cargos que ejerció con admirable prudencia y acierto, a pesar de las adversas circunstancias: el poder político y las leyes de la época eran hostiles a las órdenes religiosas y a los institutos de vida común.. En el desempeño de los cargos de prior conventual y provincial, recordando las palabras de san Agustín. Prefirió ser amado a ser temido por los frailes, feliz de servir con la caridad más que de dominar con el poder.

                                                   


        Se distinguió por la humildad, el riguroso dominio de la lengua, el trato habitual y familiar con Dios, el amor a la pobreza. Se hizo yodo para todos, a fin de ganar a todos para Cristo; buen pastor conocía personalmente a sus ovejas, las amaba como un padre y no dejaba nunca de ayudarlas con la predicación de la palabra de Dios y la luz de sus buenos consejos. Ayudaba siempre a los necesitados, ofreciéndoles incluso sus vestiduras; con razón fue llamado “padre de los pobres”. Como fiel ministro del sacramento de la penitencia, dedicaba cada día muchas horas al bien de las almas. Sus ocupaciones cotidianas eran trabajar por la conversión de los pecadores, consolar a los afligidos, perdonar las ofensas recibidas, extinguir los odios y enemistades, devolver la paz a las familias, asistir solícita y paternalmente a los enfermos y moribundos. La máxima prueba de caridad hacia el prójimo la dio con ocasión de una epidemia de cólera: durante dos años apenas se concedió descanso alguno y, sin velar por su salud, se consagró día y noche al cuidado de los afligidos y enfermos. El Señor le concedió varios carismas, principalmente el don de escrutar los corazones y el don de curación; algunas veces fue arrebatado en éxtasis y experimentó el fenómeno de las levitaciones.

                                              

       Fundó en su parroquia y dirigió con notable prudencia un grupo de Hermanas Siervas de María, cuya finalidad era la educación cristiana de las jóvenes. Para fomentar la vida cristiana instituyó numerosas asociaciones para niños y jóvenes, para hombres y mujeres; promovió las conferencias de san Vicente de Paúl, recientemente introducidas en Italia desde Francia, e incrementó el apostolado a favor de las misiones.
Fue el primero que proyectó y llevó a cabo una “casa” en la costa marina para alojamiento y atención de los niños de endeble salud. En la realización de toda su obra pastoral fue sostenido y animado por su amor al santísimo Sacramento y a la Virgen de los Dolores, a quien consagró solemnemente su parroquia.
       Finalmente, habiéndose privado de su manto en lo más crudo del invierno para cubrir a un pobre, fue víctima de una pulmonía. Pocos días después, el 12 de enero de 1892, confortado con los santos sacramentos, moría en olor de santidad con el duelo general de la ciudad, aun de los mismos enemigos de la Iglesia, que lamentaban la pérdida del “padre común”. Al iniciarse el Concilio Vaticano II, en 1952, fue canonizado por el papa Juan XXIII. El cuerpo de san Antonio María Pucci es venerado en la basílica de san Andrés de la ciudad de Viareggio, Italia.

miércoles, 9 de enero de 2013

CRONICA DE UNAS NAVIDADES SERVITAS



      Nuestra Orden Seglar ha vivido con intensidad el tiempo de Navidad, tanto en el plano cultual y de oración como en la vivencia y celebración fraterna de estos días.


      En unión de  los grupos pastorales de nuestra Parroquia asistimos a la Celebración Comunitaria de la Navidad  el pasado día 22 de diciembre, tras la cual disfrutamos de una convivencia en la Casa Hermandad de la Virgen de Gracia.  Como es costumbre nuestra Fraternidad instaló en la Sala de Exposiciones Bajos del Ayuntamiento nuestro Nacimiento que este año ocupó unos 40 metros cuadrados y en las que unas cien figuras realizadas por nuestro hermano el belenista DeLamaza recreaban una escena de la Carmona del Siglo XVII. La instalación se bendijo por nuestro Párroco Don José Ignacio Arias. El Nacimiento se podía visitar junto con una exposición de Misterios de Navidad en los que destacaba un conjunto formado por las figuras de nuestros Siete Santos Padres, san Felipe Benicio y santa Juliana; en  otras de las salas  se instaló la muestra de grabados Arte de  Sombras, una colección que recoge las portadas más representativas de la Ciudad y realizadas por nuestro hermano Luis Maqueda. Estas exposiciones han sido visitadas por unas cuatro mil personas.



Reportaje Belén Servita TVcarmona: https://www.youtube.com/watch?v=OoSY0uSToIM
Reportaje Arte en Sombras en TvCarmona: https://www.youtube.com/watch?v=3KfQg6OiKLY






     Con motivo de  la solemnidad de la Sagrada Familia procesionó nuevamente la  imagen de nuestro Niño Jesús que bajo el título del Dulce Nombre recibe culto desde el siglo XIX por nuestra Orden. Los costaleros que portaban el paso y los monagos eran todos niños a los que se unieron un numeroso grupo de pequeños vestidos de pastores y pastoras. La procesión visitó el templo parroquial donde tras realizar una breve oración se hizo entrega del aguinaldo a Caritas Parroquial. El coro de Pastoral Juvenil ofreció sus cantos al Niño Dios que todo momento fue acompañado por el Coro de campanilleros Virgen de Gracia.



                                   


 En su visita a los Conventos de Clausura  de la feligresía las religiosas agasajaron al Niño con villancicos tradicionales  pero también colombianos y en lengua swahili. La Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús de la Esperanza de Montequinto  puso sones de marchas al paso.


Reportaje gráfico en Arte Sacro:  http://www.artesacro.org/Noticia.asp?idreg=81982



Ese mismo día un grupo de hermanos jóvenes visitó las casas de hermanos y fieles cantando ante los diferentes belenes instalados en sus domicilios, también se  rondó a otros hermanos poniendo una nota festiva en la fría noche en la que a continuación celebramos una  cena de Fraternidad.




El viernes día 4 fue día de celebración en torno a la Misericordia Divina y en el que nos reunimos para el rezo meditado de las Vísperas y Salutación a Nuestra Señora.


El pasado día 6 de  enero  con motivo de la Epifanía y como es costumbre visitamos a las religiosas Agustinas para rezar con esta comunidad de clausura las Vísperas, en esta ocasión se nos unió además algunas hermanas de las Dominicas de las Hijas de María de Nazaret. Tras el rezo de la Hora Litúrgica se cantaron villancicos tradicionales. En la zona del  locutorio compartimos unos inolvidables momentos de alegría con dulces, chocolate e  intercambios de regalos.




       Como cierre de este tiempo de Navidad celebramos la Eucaristía en nuestra Parroquia, colaborando en su organización y en la que nuestros hermanos ayudaron como acólitos.




martes, 8 de enero de 2013

TOMA POSESIÓN NUEVA JUNTA AUXILIAR


       El Consejo de la Orden en uso de las facultades que conceden a la Priora los Estatutos Particulares, ha decidido nombrar nuevos miembros para los oficios de la Junta Auxiliar por un período de dos años. El pasado día 25 de noviembre tras la Eucaristía en honor del Señor de la Divina Misericordia se realizó la Protestación de Fe de los nuevos cargos y a continuación fueron nombrados los siguientes hermanos:

       Luis Mª Maqueda, Oficialía de Secretaría.  Juan Antonio Mª Jiménez, Oficialía de Mayordomía, Manuel Jesús Marchena y Fernando José Mª de la Maza, Oficialía de Priostía; Graciana Calvo, Oficialía de Liturgia y Asistencial; Francisco Bermudo, Oficialía de  Formación de Juventud.
          Desde aquí le damos la enhorabuena a estos hermanos y rogamos a Nuestra Señora para que les ayude a desarrollar las tareas encomendadas.

jueves, 3 de enero de 2013

FIN DE SEMANA SERVITA



       Mañana día 4, primer viernes de mes, celebraremos como es costumbre Viernes de la Misericordia  con el rezo de Vísperas ante la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Divina Misericordia, a las 18,30 y a continuación finalizaremos nuestras oraciones ante Nuestra Señora de los Dolores, durante la jornada vespertina, permanecerá abierta la iglesia del Salvador para todos aquellos fieles que deseen orar ante nuestros Titulares.



       El domingo día 6, a las 17,30 celebraremos, con motivo de la Epifanía de Nuestro Señor, ejercicio de Vísperas con la comunidad religiosa de la Agustinas Recoletas, en su iglesia de la Santísima Trinidad y a continuación celebraremos una merienda de confraternidad con  la mencionada comunidad con la que estamos hermanados. Durante este acto tendrá lugar la entrega de los regalos del amigo invisible acordado durante la cena de Navidad del pasado domingo.



       Finalmente ese mismo día a las 19,30 horas tendremos con la comunidad parroquial en la Prioral de Santa María  misa en unión de las hermandades parroquiales