Con motivo de la celebración de
la Solemnidad de Nuestra señora de los Dolores como Patrona Principal de la
Orden de los Siervos, hemos recibido la donación de un ejemplar de Septenario
del siglo XIX. Se trata de un pequeño librito ( ), de 50 páginas, editado en Barcelona en la imprenta de Manuel Texéro situada en la
calle de Mercaders nº22. Esta imprenta funcionó a lo largo del todo el siglo
XIX, este ejemplar debió ser impreso con posterioridad a 1815 por referencia a
la extensión de la fiesta de septiembre a toda la Iglesia por Pio VII (pág 2) y
por la concesión en ese año de una Indulgencia para el rezo de la Corona
Dolorosa (pág. 45). Hemos encontrado otra reedición de 1854 en la imprenta de
los Herederos de la V. Pla, con diferentes ilustraciones.
El título de la obra es “SEPTENARIO DOLOROSO/EGERCICIO TAN
PROVECHOSO Á LOS FIELES, COMO OBSEQUIO Á LA SANTÍNSIMA VIRGEN MARÍA, con un
breve resumen de las indulgencias concedidas á la corona de los Dolores./
QUE OFRECE AL PUBLICO/ EL MUY
Rdo. PADRE PRIOR Y Convento de la Virgen del Buen-Suceso de P.P. Servitas de la
Ciudad de Barcelona.”
La obrita podría adjudicarse a,
fray Tomás Lluis que era Prior en los
años de 1820 y que hubo de afrontar las dificultades políticas y sociales del
trienio liberal que asestó a la vida religiosa duros golpes; en el caso de la Provincia Española –
circunscrita al antiguo Reino de Aragón-
hubo de cerrar tres de sus conventos en 1822 ,sobreviviendo por pocos
años los de Bolea, Las Cuevas de Cañart, Barcelona, Sant Boi de Llobregat,
Banyoles, Marçà, Montán y Quart de les Valls, los religiosos expulsados de los conventos de Ampurias y de
Vilarodona, se repartieron. El Convento
del Buen Suceso, segunda sede de la fundación de Barcelona, situado en el
centro de las Ramblas se constituirá en núcleo de difusión de la
espriritualidad servita para los seglares, desde la creación de la procesión de
los Siete Dolores, la creación de la primera Orden Tercera de los Siervos en
suelo hispano en 16 ; la ediciones de
diversas publicaciones devocionales o directorios que regulaban la vida
cotidiana y legal de los terciarios.
La obra se inicia con un grabado
que representa la entrega del escapulario a los Siete Santos Padres de mano de
la Virgen y una “ADVERTENCIA” donde se indica la intención de la obra publicada
“la obligación de compadecer á Maria santísima en sus dolores, por los muchos
títulos que en ella concurren…nuestra medianera y abogada, nuestra
corredentora, la madre de Jesús”. Pudiéndose realizar este septenario “en
cualquier tiempo del año…o en la cuaresma por la festividad de los Dolores, o
en la tercera semana de septiembre, como se practica en los conventos de la
Orden de Servitas, que celebran en aquella Dominica y Octava, solemne
festividad á su celestial Fundadora”
El Setenario se estructura a
través de una oración inicial de dedicación de los siete días, que cuentan
además con una “oración para cada día” y el “Acto de contrición”, con una
oración para cada dolor que se contemplan y meditan a través del septenario. A
este ejercicio devocional se une la Corona Dolorosa para la que se incluye otra
oración preparatoria y la meditación de cada dolor que se acompaña con grabados
de los siete Dolores. Se concluye con una oración recopilatoria de la via
dolorosa de la Virgen, y las Letanías – son las publicadas por Pío VII tras su
cautiverio- .
Se añaden además diversas
indulgencias, entre ellas las concedidas al Stabat Mater cuyo texto se
acompaña. Y un “BREVE EGERCICIO en honor
del dolorido corazón de María Santíssima”
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