En la conmemoración del VI
Centenario de la Bula APOSTOLICAE SEDIS PROVIDENTIA de S.S. Martín V, en
la cual se funda de la orden tercera de los Siervos de María y que adoptaron en
su erección canónica los hermanos terceros
de Sevilla y Carmona, la actual Real Cofradía Servita de San Marcos –
Grupo Laico de los Siervos- y la Orden Seglar de Carmona, acordaron concederse
Carta de Fraternidad como era costumbre entre las antiguas órdenes terceras.
Este uso, es ya recogido en la
obra El Congregante perfecto obra escrita en 1692 por el gran impulsador
de la implantación de la orden tercera en España, Fray Lorenzo Reymundinez,
Provincial y Corrector de la de Barcelona. El capítulo XXI, del segundo libro,
se dedica al tema de la fraternidad que las diferentes congregaciones han de
tener, nos dice que “todas las congregaciones tendrán entre si hermandad, y
se encomendarán unos a otros a Dios. De
manera que se comunique los fallecimientos de los hermanos para rezar por el
alma de ellos. De igual forma Tendrán entre si mucha correspondencia en
escribirse las buenas fiestas, para que de todas, maneras fomenten la
hermandad, y la caridad entre sí (…)ayudadas con los socorros espirituales que
ad invicem se comunican unos a otros”.
En la solemnidad de la Patrona
Soberana de la Orden, Nuestra Señora de los Dolores, tuvo lugar la firma entre
ambas Corporaciones toda vez que el Capítulo de Hermanos y el Cabildo
General ratificaron este acuerdo que
viene a confirmar la unión que ha existido desde sus fundaciones y que se
mantiene a lo largo del tiempo.
Se otorgó el documento en ambas
sedes canónicas, en Carmona el pasado día 14 de septiembre tras la celebración
de la Benedicta y en Sevilla el domingo día 15, tras la Función Solemne. El documento fue firmado por el Prior y por
el Asistente Espiritual de la Orden Seglar de Carmona y por la Real Cofradía,
su Hermano Mayor y el Director Espiritual
El texto de la Carta de
Fraternidad Ad perpetuam rei memoriam – para perpetuar el recuerdo de
las cosas- recoge la ayuda inestimable que los terciarios de Sevilla prestaon
en 1783 para el establecimiento definitivo de la orden en Carmona, así como las
vinculaciones humanas que desde entonces se han mantenido. Se ha realizado para la ocasión una orla de
diploma que los carmonenses encargaron al polifacético artista Bruno Halcón y
en la que el pintor ha recogido numerosos elementos simbólicos pertenecientes a
la iconografía de la Orden de los Siervos y de la Virgen dolorosa.